Majadahonda anuncia 1257 viviendas VPO para jóvenes y familias
Majadahonda, un municipio del noroeste de Madrid, ha anunciado hoy una nueva iniciativa para descongelar la oferta de vivienda asequible. El plan urbanístico se centra en los sectores de Huerto del Parrito y Valles de la Mina, donde se prevén 1.257 viviendas totales, 50% de las cuales serán protegidas bajo el régimen de Vivienda de Protección Oficial (VPO).
Según los datos disponibles, el proyecto supone un mayor impulso a la vivienda asequible en el municipio en la última década. El plan se desglosa en dos grandes bolsas de suelo: Huerto del Parrito, con 381.000 metros cuadrados y capacidad para 648 viviendas, y Valles de la Mina, con 358.000 metros cuadrados y capacidad para 609 viviendas.
La diferencia entre ambos sectores es significativa. Mientras que Huerto del Parrito se ciñe a la mitad exacta de protección, Valles de la Mina sube la apuesta de pública seis puntos por encima. Esto puede indicar una voluntad municipal de compensar el déficit de vivienda asequible en la zona norte del municipio.
El plan contempla 17 viviendas por hectárea, una densidad media que evita la masificación. El desarrollo también incluye locales comerciales en los bajos de los nuevos edificios, pensados para evitar desplazamientos innecesarios y crear un barrio con servicios desde el primer día.
El proyecto complementa al ya conocido Arroyo del Arcipreste, aprobado en 2025, con 618 viviendas más (353 VPO y 180 viviendas sociales de la Comunidad de Madrid en la parcela R08). Sumando ambos, el municipio incorporará al mercado casi 1.900 viviendas, de las que más de 1.000 serán protegidas.
La iniciativa busca ofrecer precios asequibles a jóvenes y familias que hoy pagan alquileres por encima de los 1.200 euros mensuales en el municipio. La presión social y el contexto político obligan, ya que la vivienda es ya el primer problema para el 64% de los madrileños.
El Ayuntamiento de Majadahonda ha anunciado hoy una decisión clave en el desarrollo de suelo urbanizable. El plan supone un cambio de escala en la intervención municipal, pasando de promociones pequeñas de vivienda protegida a desarrollar proyectos más grandes.
La ausencia de un calendario público vinculante es notable. En la documentación del plan no figura la fecha exacta de inicio de las obras, más allá de la referencia genérica a 2026. La figura urbanística elegida implica un proceso de reparcelación, urbanización y licitación que puede alargarse entre 18 y 36 meses.
El plazo para presentar alegaciones se abrirá en las próximas semanas. Los vecinos podrán examinar el proyecto y hacer sus propuestas. Luego vendrán la urbanización, la licitación de parcelas y, por fin, las grúas.
Majadahonda deja de mirar hacia otro lado y planta cara a su propio problema de vivienda con un plan que, al menos sobre el papel, no se olvida de quienes menos pueden pagar. La decisión del Ayuntamiento es un paso importante en la búsqueda de soluciones a la crisis de la vivienda en el municipio.