Las partes contratantes
De la divergencia a la convergencia pasando por escisiones y fusiones de menor cuantía hasta la derrota final, eso sí con una escenografía grouchomarxista que ya ni sorprende ni convence a nadie
Opinión — Que gane er Beti fuera y el Barça en casa
La parte contratante de la primera parte de Sumar decidió no entrar en el Consejo de Ministros y Ministras si no le echaban cuenta desde la otra parte contratante y se incluían medidas sobre vivienda entre las previstas, provocadas por la guerra de Israel. No me atrevo a llamarlo salseo como hizo el presidente, Pedro Sánchez, el PSOE, lo he escrito varias veces, siempre es desconsiderado con sus socios de gobierno, pero sí creo que se trata de una interpretación coreográfica que podría corresponderse con una pieza teatral cercana al sainete.
Sin que sepamos el director o directora de la citada pieza porque, al menos, sobre el papel y las ondas de todo tipo, Sumar no tiene líder porque la que hubo se ha retirado y solo es invitada permanente en el núcleo mandarín. Tampoco sabemos si estaban dispuestos a no entrar llegado el caso, y eso es lo importante; si el PSOE no hubiera tenido esa mínima consideración si se hubieran retirado del Gobierno y crisis gorda. Porque eso sí es serio, lo demás, un pasillo de comedia.