La actividad física está bien, pero hacer ejercicio vigoroso a partir de los 60 es mejor

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La importancia del ejercicio vigoroso para mantenerse activo a medida que se envejece no puede ser subestimada. Si bien la actividad física regular es vital para la salud general, especialmente en la tercera edad, los expertos en fitness y medicina de hoy coinciden en que lo que realmente ayuda a frenar el proceso de envejecimiento son los ejercicios más intensos.

La situación se repite con frecuencia: un adulto mayor asiste al médico para una revisión rutinaria, se detecta algún parámetro alterado (por ejemplo, el colesterol), y el médico recomienda un estilo de vida activo. El paciente pregunta si caminar es suficiente, ya que él lo hace regularmente. Generalmente, el profesional del cuidado de la salud asiente y fomenta la actividad física actual.

Esta escena, aunque común, puede ser sesgada. La realidad es que andar o ciclismo no son suficientes para prevenir el envejecimiento; se necesita un entrenamiento más intenso, como el de resistencia o fortalecimiento muscular. Esto está respaldado por estudios recientes del Centro de Investigación Biomédica en Red de Fragilidad y Envejecimiento Saludable, que demuestran que el sedentarismo no es la causa principal, sino un resultado de una falta de actividad física moderada o vigorosa.

La pérdida progresiva de masa muscular y densidad ósea con la edad nos debilita, lo que a su vez nos vuelve más sedentarios. Este círculo vicioso debe romperse. En lugar de centrarnos en “dejar de ser sedentarios”, deberíamos enfocarnos en cómo hacerlo efectivamente.

Para los mayores, las recomendaciones tradicionales (caminar, bicicleta o natación) no son lo suficientemente intensas. Los adultos mayores pueden y deben beneficiarse enormemente de un entrenamiento de fuerza moderado o vigoroso, así como de ejercicios cardiovasculares intensos.

Al principio, los cambios en la rutina de ejercicio pueden resultar desafiantes. Mi madre, de 66 años, confesaba sentirse agotada después de las primeras sesiones. Sin embargo, esto es un signo del cambio positivo que está ocurriendo en su cuerpo: la fatiga es síntoma de haber entrenado bien.

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