La alianza entre Intel y Apple para fabricar chips dispara las acciones en bolsa un 10%

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Una posible alianza entre Intel y Apple podría alterar drásticamente el panorama del mercado de semiconductores, colapsando la dependencia de TSMC, la principal fábrica de chips avanzados en Taiwán.

La noticia, confirmada por fuentes cercanas a las negociaciones, sugiere que Apple está considerando diversificar su cadena de suministro, incluyendo a Intel y Samsung como posibles socios. Esta maniobra no es trivial, ya que implica un giro estratégico de enorme calado para la compañía de Cupertino.

La alianza con Intel podría abarcar la producción de los nuevos chips de la serie A o incluso los M para ordenadores, lo que implicaría un movimiento significativo en el tablero de los semiconductores. La decisión final no llegaría antes del otoño, aunque las conversaciones avanzan a buen ritmo.

TSMC experimentó una presión bajista en la sesión después de la noticia, mientras que Samsung apenas se movió. La acción de Intel subió un 10% tras el anuncio, lo que refleja el optimismo del mercado hacia una posible colaboración con Apple.

La administración estadounidense ha estado incentivando la construcción de fábricas en suelo propio a través de la CHIPS Act, y Intel es el principal beneficiario de esas ayudas. Que Apple elija a Intel como socio validaría precisamente esa estrategia de soberanía tecnológica.

La posible alianza entre Intel y Apple va más allá del ámbito industrial, involucrando factores geopolíticos y geoeconómicos significativos. La pregunta es si Intel está realmente preparada para cumplir con los estándares de calidad y los plazos que exige Tim Cook.