El petróleo da un respiro y cae por debajo de los 100 dólares mientras EEUU e Irán estudian un acuerdo

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La situación geopolítica en el Medio Oriente continúa siendo un factor determinante en la volatilidad de los precios del petróleo. En una movesa de esfuerzos diplomáticos, Estados Unidos e Irán han lanzado un nuevo intento por ponernse fin a su guerra y reabrir el Estrecho de Ormuz, ruta vital para las exportaciones de petróleo del Golfo Pérsico.

Según fuentes cercanas al gobierno estadounidense, se ha presentado un acuerdo escrito que podría marcar el inicio de la reapertura gradual de la vía marítima. Este esfuerzo sigue siendo objeto de vigilancia después de semanas de inmovilidad, lo cual ha generado expectativa entre los expertos.

La caída de los precios del petróleo se ha vuelto aún más significativa en las últimas semanas, con el Brent y el West Texas Intermediate cayendo a cotizaciones por debajo de los 97 y 95 dólares por barril respectivamente. Esta tendencia desploma las expectativas de inversión y daña la imagen política del presidente Trump.

El cierre del Estrecho de Ormuz ha generado una de las peores perturbaciones del mercado petrolero en la historia, ya que los precios se dispararon hasta cerca de 115 dólares el lunes tras los ataques iraníes contra barcos y infraestructuras energéticas en los Emiratos Árabes Unidos.

El presidente Trump sigue buscando una salida para la guerra que ha generado una serie de impactos negativos, incluyendo el aumento de los precios de la energía. Sin embargo, la situación sigue siendo incierta y los expertos consideran difícil predecir qué va a ocurrir con el crudo.

“En un entorno en el que básicamente no sabes si hay un acuerdo o no, es muy difícil predecir qué va a pasar con el petróleo”, sostuvo Max Layton, director global de investigación de materias primas de Citigroup. “Con este nuevo liderazgo en Irán, lo único que se puede estar seguro es que estás a merced de cada titular y que el mercado va a moverse muy rápido”.

La situación actual del Estrecho de Ormuz es compleja, ya que Teherán impide el tráfico y la Marina estadounidense bloquea los puertos iraníes para presionar a su industria petrolera. Los armadores siguen siendo cautelosos, ya que el estrecho está prácticamente vacío.

Es importante señalar que este no es el primer intento de negociación entre Estados Unidos e Irán, aunque ninguno ha dado como resultado un acuerdo. El presidente Trump ha declarado varias veces que un acuerdo estaba cerca, aunque ninguna de esas ocasiones se ha materializado.