El FMI advierte que habrá recesión si la guerra se prolonga

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que la economía mundial crecerá 3.1% este año, dos décimas menos de lo previsto debido a la guerra que Israel y Estados Unidos empezaron contra Irán. En el escenario más grave, la inflación se dispararía al 6%.

El FMI, junto al Banco Mundial, celebra esta semana en Washington su asamblea de primavera, en la que reúne a líderes mundiales para analizar los desafíos económicos.

Después de la incertidumbre que ocasionaron los aranceles, ahora la guerra amenaza con desencadenar una crisis energética sin precedentes. El daño a la economía ya está hecho. El FMI estima que la economía crecerá menos y, en el peor de los casos, podría entrar en recesión si la guerra se prolonga más allá del verano y el precio del petróleo sigue aumentando.

“La duración y la magnitud del conflicto, así como el tiempo que tardarán en normalizarse la producción y el tránsito de energía una vez finalizadas las hostilidades, determinarán la magnitud final del impacto sobre la economía mundial”, explica Pierre-Oliver Gourinchas, economista jefe del FMI.

En el escenario base, la guerra tendría una duración, intensidad y alcance limitados. En este caso, el crecimiento global será de 3.1% en 2026 y 3.2% en 2027, dos décimas menos de lo previsto en los cálculos previos para este año del pasado enero. La inflación global aumentará a 4.4% en 2026 y caerá a 3.7% en 2027.

La revisión a la baja del crecimiento habría sido más profunda de no ser por la sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos que declaró ilegales los aranceles y obliga al presidente Donald Trump a establecer un gravamen arancelario menor, de 10%.

Los otros dos escenarios son más pesimistas. El crecimiento mundial crecería 2.5% en 2026, y la inflación alcanzaría el 5.4%, lo que obligaría a los bancos centrales a aumentar las tasas de interés. Esto obligaría a los bancos centrales a reaccionar con aumentos del precio de los tipos de interés.

En un escenario aún más grave el crecimiento global sería de sólo 2% en 2026, mientras que la inflación superaría el 6% en 2027. “Esto implicaría una situación muy cercana a una recesión mundial, algo que solo ha ocurrido cuatro veces desde 1980; las dos últimas ocasiones coincidieron con la crisis financiera mundial y la pandemia de la covid-19″, recuerda el FMI.

Las economías emergentes y en desarrollo serían las más afectadas, mientras que la previsión permanece prácticamente sin cambios para las economías avanzadas.

Estados Unidos está entre los países menos afectados, con un crecimiento de 2.3% este año y 2.1% para el siguiente. Una revisión a la baja que se debe a la guerra.

En Europa, el crecimiento será de 1.1% este año y 1.2% el próximo, dos décimas menos cada año respecto a la previsión del pasado enero.

China crecerá 4.4% este año y un 4.0% el siguiente, solo una décima menos de lo que se preveía en enero, porque, pese a la guerra, se beneficia de la rebaja de aranceles de Estados Unidos y de las medidas de estímulos aprobadas por Pekín.