La estrategia del nuevo dueño de Movistar en México: menos antenas y más IA para reducir costes
Como resultado del cierre de la venta de la operación móvil en México por parte de Hispam, Telefónica ha finalizado recientemente la transacción de su negocio de telefonía móvil en el país a través de Melissa Acquisition, una alianza liderada por OXIO. A partir de ahora, esta plataforma tecnológica asumirá el control de más de 21 millones de líneas móviles.
El CEO de OXIO, Nicolas Girard, ya ha anunciado los primeros pasos para integrar esta nueva adquisición: la reducción de la infraestructura física propia, la explotación de redes existentes y el uso intensivo de inteligencia artificial en sus operaciones. Estos cambios tienen como objetivo principal ofrecer un servicio más eficiente y competitivo, sin seguir el tradicional modelo de las grandes empresas de telecomunicaciones.
Durante la conferencia M360 LATAM organizada por la GSMA, Girard enfatizó que su estrategia será mucho más ambiciosa. Aunque buscarán competir en términos de precio contra gigantes como Telcel y AT&T, el objetivo principal es construir un ecosistema digital basado en la utilización intensiva de datos, inteligencia artificial y conectividad flexible.
OXIO ha decidido no invertir directamente en infraestructura física y seguirá utilizando el modelo “carrier of carriers”. Esto significa que gestionarán servicios de telecomunicaciones sobre redes de terceros y a través de plataformas en la nube. Según Girard, este enfoque se justifica porque OXIO ha encontrado atractivo que Telefónica devolviera las torres y el espectro.
Esta empresa aprovechará acuerdos preexistentes con operadores como AT&T, Altán Redes e incluso Telcel para garantizar la cobertura móvil. Movistar México ya opera en 2019 sobre la red de AT&T, tras vender sus propias torres y reducir significativamente su infraestructura propia, un acuerdo que continuará hasta el año 2030.
Aprovechando esta oportunidad, OXIO planea incorporar conectividad satelital para asegurar una cobertura total en México. Como explicó Girard a Expansión: “Tenemos intención de traer satélites a México para lograr un 100% de cobertura”. Cuando no se dispone de torres, recurrirán al satélite.
La verdadera apuesta estratégica de OXIO está en la inteligencia artificial. Girard definió esta tecnología como la “columna vertebral” del negocio y explicó que permitirá anticipar congestiones en las redes, reorganizar automáticamente el tráfico y optimizar recursos críticos como energía, capacidad o latencia. Esto ayudará a reducir costes operativos y de mantenimiento, uno de los principales gastos dentro de la industria de telecomunicaciones.
En este sentido, se ha hablado de redes “programables”, que adaptan dinámicamente su comportamiento dependiendo de la demanda de tráfico o del tipo de aplicación utilizada. El CEO dio como ejemplo los sistemas de videovigilancia conectados que sólo consumen grandes cantidades de recursos cuando detectan eventos importantes.
Otro aspecto crucial en el plan de OXIO es la monetización de datos. Girard afirmó que el verdadero valor económico no radica en vender acceso a internet, sino en aprovechar la información generada por millones de usuarios: “La monetización se produce del lado de los datos, no del acceso”, destacó durante su participación en la GSMA.
Según Girard, este modelo es similar al utilizado por empresas como Google y sus servicios como Gmail, que son gratuitos porque permiten monetizar mucho mejor los subproductos del servicio. La idea es usar datos agregados y anonimizados para desarrollar nuevos servicios relacionados con movilidad urbana, logística, tráfico vehicular o incluso servicios financieros.
En resumen, el plan de OXIO es crear un ecosistema digital basado en la inteligencia artificial, la conectividad flexible y la monetización de datos, con el objetivo de ofrecer un servicio más eficiente y competitivo sin seguir el tradicional modelo de las grandes operadoras.