Filtraciones, división y peleas, la guerra de guerrillas en el polvorín del Madrid: “Nadie se fía de nadie”

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La tensión en el vestuario del Real Madrid ha llegado a su punto culminante, con una pelea entre Tchouamni y Valverde que refleja la división interna del grupo. El club admite su decepción con las filtraciones que “quieren hacer daño” y clama contra las filtraciones que han crecido en intensidad durante los últimos meses.

El encuentro entre Tchouamni y Valverde, que ha terminado con el uruguayo en el hospital al golpearse con una mesa en la trifulca, ha sido la gota que ha colmado la paciencia de la dirección del club. El Madrid ha abierto expediente a ambos, aunque Tchouamni estará de baja dos semanas por un traumatismo craneoencefálico y está profundamente disgustado con la deriva en la actitud del grupo durante los últimos meses.

Hay un claro interés en hacer daño, aseguran desde el club. En un vestuario normal estas cosas pueden suceder y se zanjan entre nosotros mismos. Sin embargo, aquí hay alguien detrás que corre rápido con el cuento, criticando a Valverde en el comunicado de ayer, en el que insistió en que Tchouamni no le pegó ni él a él.

La imagen es para analizarla. José Ángel Sánchez, director general del Madrid, entrando en el vestuario del primer equipo para tener una reunión urgente con la plantilla. Dentro, Valverde, con sangre en la cabeza y camino de otra sala donde le iban a hacer curas antes de acudir al centro médico, Tchouamni, explicándose tras los hechos, y el resto de la plantilla, la mayor parte con la cabeza hacia abajo.

Lejos, Arbeloa, que apenas medió en la discusión del miércoles, el inicio de todo, y tampoco lo hizo en la del jueves. Dejó a sus jugadores resolver el asunto, pero estos no supieron frenar y el técnico terminó ayudando al uruguayo en la sala médica de la ciudad deportiva.

El Madrid es más noticia por la falta de cohesión del vestuario que por las victorias. La serie de polémicas comenzó con el enfado de Vinicius con Alonso durante el clásico y se sumó el apoyo de Bellingham al brasileño y su alejamiento del tolosarra. Siguió con la lesión de Mbappé y el error en su diagnóstico, la crisis del departamento médico, el enfado de Carvajal con Arbeloa, la decisión del técnico de apartar unos días a Asencio, la relación inexistente del entrenador con Ceballos, el malestar del núcleo español, el ‘tortazo’ de Rüdiger a Carreras, los problemas crecientes entre estrellas y ahora este enfrentamiento entre Tchouamni y Valverde.

Desde la salida de Alonso y la llegada de Arbeloa, el vestuario del Madrid se ha ido dividiendo, creando un ambiente que algunas fuentes consultadas definen como “tóxico”. Existe un grupo que apoyaba más al tolosarra y otro que prefería la llegada de un nuevo entrenador. Cambió el banquillo y muchos no estaban de acuerdo, lo que generó disputas internas que junto a las derrotas han llevado al Madrid hasta la serie de enfrentamientos entre los futbolistas, con el cuerpo técnico también como protagonista.

A pesar de la pelea, el club parece descartar la venta de Valverde o Tchouamni, considerados claves en el presente y futuro a corto plazo de la entidad, aunque tomarán medidas internas con ambos, poniendo más énfasis en el uruguayo al ser el segundo capitán. Si Carvajal termina por no renovar, el centrocampista ascendirá por veteranía al primer puesto del brazalete, pero en el club esperan un cambio por su parte tras los hechos de esta semana.