Kacey Musgraves / Middle of Nowhere
Kacey Musgraves regresa al país con ‘Middle of Nowhere’, un álbum que refleja su viaje hacia la tranquilidad y la aceptación
Después del lanzamiento de su aclamado tercer álbum, “Golden Hour”, la vida de Kacey Musgraves se convirtió en una montaña rusa emocional. La cantante texana se divorció poco después del lanzamiento, lo que la llevó a abandonar el country y explorar el pop para reflexionar sobre esa ruptura dolorosa.
Con su nuevo álbum, ‘Middle of Nowhere’, Musgraves vuelve a sus raíces country de sus dos primeros álbumes, “Same Trailer Different Park” y “Pageant Material”. Esta vez, sin embargo, explora con especial atención el diálogo musical fronterizo, incorporando elementos de música tejana y norteña. También conserva la influencia del soft rock de los 70, que se encontraba presente en su álbum anterior, “Deeper Well”.
En este nuevo trabajo, Musgraves encuentra una tranquilidad que le faltaba en sus dos últimos álbumes. Su voz canta con un sentimiento de paz y aceptación, reflejando su viaje hacia la interiorización y la autocompasión. En canciones como “Loneliest Girl” y “Back On the Wagon”, Musgraves nos muestra que no necesita buscar la felicidad en otros lugares para encontrarla dentro de sí misma.
La colaboración con Miranda Lambert en “Horses and Divorces” es un ejemplo perfecto de cómo esta nueva era de la cantante texana se siente cómoda explorando diferentes estilos y géneros. Juntas, las dos mujeres exponen sus puntos en común, compartiendo su amor por el whiskey y Willie Nelson.
La participación de Gregory Alan Isakov en “Coyote” y Billy Strings en “Everybody Wants to be a Cowboy” añaden un valor adicional al álbum. Ambas canciones son hermosas y reflexivas, mostrando la capacidad de Musgraves para trabajar con otros artistas y crear algo verdaderamente especial.
El final del álbum es una triada de composiciones que recupera el country pop de “Golden Hour” en “Rhinestone”, construye sobre una melodía sensual en “Mexico Honey” y ofrece una balada sencilla, pero agradable, en “Hell On Me”. Cada una de estas canciones refleja un aspecto diferente de la personalidad y estilo musical de Musgraves.